lunes, 11 de febrero de 2008

Panchito's mail

Les anexo un mail que me mandó Pancho, el segundo competidor en publicar algo de su primer reto.
Les sugiero que revisen los comentarios que le dejé a Mundo en la entrada anterior.
Les pido que publiquen acá, en el blog, para que sea más "de todos", ahorita yo me tomé la libertad de publicar el mail de Pancho, pero ojalá, cada quien escriba su apreciación. Y los invito a que comenten lo de los demás.

La palabra Avatar es una de las más antiguas que se tienen registradas, de hecho es una de las que evidencia que hubo un protoindoeuropeo o por lo menos que ayuda a sostener la teoria tan fragil. Avatar en su significado más antiguo es de hecho un verbo que dice algo como estar en el ser o ser estando. Hoy en día Avatar es una agradable caricatura donde Avatar es un ser no divino pero si con relaciones divinas capaz de dominar los elementos esenciales.

En Second life, la divinidad creadora de aquel mundo se hace presente, o sea, nosotros creadores (divinidad) de Second Life nos "encarnamos" en el mundo que hemos creado y creamos, asi que el uso de la palabra es muy precisa en este contexto, más allá de los chats y otros.

Esta digitalización de nuestro ser en nuestras creaciones no es algo nuevo, es más antiguo que la palabra escrita, la antigüedad de la palabra misma lo evidencia. El pronunciar nuestro nombre es hacernos presentes estando en el mundo del lenguaje. Cuando lo escribimos sucede lo mismo.

Entrar al mundo de Second Life por primera vez fue algo frustrante puesto que después de dejar una noche entera bajando el programa (mi conexión es vio-lenta) tuve muchos problemas para que la chingadera se conectara con el servidor. Así que pasados varios intentos fallidos me fui a dormir y soñé:

Soñaba que me veía, un poco diferente, era como la imagen reflejada de mi sombra a trav{es de un espejo laberíntico, podía hasta olerme, algo muy desagradable por lo cierto, caminaba, pero no tenía pies, tocaba, pero no tenía cuerpo.

Una presencia me preguntó ¿qué haces aquí? y condenándome me corporicé, levanté mis ojos hasta el amanecer, trato de ser.

Desperté y recordé a mis viejos amigos. Ellos empezaban su segunda vida y yo... a penas despertaba en la primera. ¿acaso eso cuenta como prueba superada? quizás no, pero que bien me siento.

Maldito el infinito, maldita la nada. Yo soy y mis limites me acobijan aunque sean de 56kbs

1 comentario:

Luis Lacerda dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.